Vinos blancos para despedir el verano

Vinos blancos para despedir el verano

marzo 25, 2014
Bebidas

 

Nuestro Sommelier nos deja sus sugerencias para disfrutar de los últimos vinos bien frescos.

 

(*) Por Roberto Colmenarejo

Según el calendario, hace casi una semana que terminó el verano. Sin embargo, al clima no parece importarle demasiado nuestro almanaque pues se muestra dispuesto a seguir desorientándonos -y resfriándonos- con sus bruscos cambios de temperatura.

De un frío casi invernal que soportamos la semana pasada pasamos a días primaverales como los que estamos viviendo ahora. ¿Por qué no aprovechar estas jornadas de agradable calorcito mientras duren, para disfrutar de los últimos vinos bien frescos?

Si quieren despedirse del verano bebiendo ricos vinos blancos, aquí seis sugerencias para todos los gustos y bolsillos:

Santa Florentina Pinot Gris 2013
($22): Un vino blanco encantador, fácil de encontrar en cualquier supermercado y siempre a un precio más que acomodado. Está elaborado en Chilecito por la Cooperativa La Riojana (una bodega que vale la pena seguir, pues elabora productos con destacada relación precio-calidad en todas sus gamas). La nariz de este blanco exhala delicados aromas frutales y herbáceos, que se acompañan con una boca liviana y refrescante. ¡Para tener siempre un par de botellas en la heladera!

Don Coco Isabella Blanca 2013 ($50): No podía faltar en esta selección quincenal una “perlita” local, disponible ya en su segunda cosecha. Un ejemplar realmente único, elaborado con un extraño clon albino de nuestra uva regional Isabella (o Frambua), de la que hay plantadas apenas unas pocas hileras en la pequeña finca de la familia Silvestri en Colonia Caroya. Un blanco con los aromas frutales frescos inconfundibles de la cepa, pero que viran un poco hacia el ananá maduro, la miel y los duraznos en almíbar. En la boca es ligero, bastante goloso pero balanceado con una correcta acidez; lo que lo convierte en un vino sencillo de beber. Sin dudas un joyita para buscadores de rarezas, de la que se han elaborado apenas 350 botellas. ¡Vale la pena planificar una escapada de fin de semana hasta Colonia Caroya para buscarse algunas, pues se agotarán en breve!

Don Cristóbal Verdelho 2013 ($65): Este vino es un verdadero “tapado” pues la mayor parte de su producción se exporta. Ha ganado numerosos reconocimientos en el extranjero, pero por aquí sigue siendo todavía una novedad. Esta elaborado con una cepa blanca portuguesa de exigua difusión en nuestro medio; ofreciendo un producto de aromática seductora y gran frescura. Regala una nariz con perfumes de flores silvestres, notas cítricas y algunos trazos herbales; la boca es leve y delicada, con refrescante acidez y buena persistencia para el rango. ¡Una copa como aperitivo es maravillosa!  

Durigutti Clásico Moscatel Seco 2013 ($77): En lo que va del año, quienes me siguen con asiduidad ya me han leído varias veces recomendando vinos blancos elaborados con uvas Moscatel de Alejandría, pues estoy convencido que esta cepa “se viene con todo”. Eelaborado por los hermanos Héctor y Pablo Durigutt, este producto es sumamente interesante y bien diferente a los sugeridos en notas anteriores, pues es totalmente seco. Al acercarlo a la nariz inmediatamente se reconocen los aromas del cepaje -uvas frescas, cítricos, flores de azahar-, sumados a una boca de paso sabroso y cuerpo moderado, marcada acidez natural, leve amargor final y persistencia media. ¡Un vino ideal para maridar con sushi o ceviche!    

Sylvestra Torrontés 2013
($105): En el país donde la uva torrontés es omnipresente en cualquier selección de vinos blancos -y además ofrece productos de notable calidad en todas las gamas de precio-, cuesta encontrar propuestas que se destaquen sobre el resto. Me pasó con este ejemplar salteño vinificado por el afamado enólogo Walter Bressia. Un vino elegante y con la inconfundible tipicidad varietal del torrontés a flor de piel; donde los aromas se brindan en sucesión de notas frutales (uvas, cáscara de naranjas), florales (rosas, jazmines) y de miel de monte. Se complementa con una boca intensa y plena, de entrada apenas golosa pero paso bien seco, nítidos sabores frutales, acidez balanceada, amarguito final apenas perceptible y persistencia prolongada. Un blanco de precio bastante elevado, pero que merece la pena ser descubierto y disfrutado.

Zuccardi “Q” Chardonnay 2011
($150): Sigo este vino de Familia Zuccardi desde su cosecha 2003 y me encanta ver cómo ha evolucionado su estilo durante el transcurso de la década en perfecta sintonía con los cambios de la vitivinicultura mundial. Desde ese Chardonnay “gordito”, pleno de sensaciones mantecosas y de roble de las primeras añadas, hasta el blanco vivaz, de acidez filosa y roble apenas insinuado de las nuevas ediciones; este vino siempre ha sido para mí un producto de referencia de la variedad.  Esta añada combina sabiamente estructura y delicadeza, siendo un vino blanco que puede jugar de tinto en la mesa sin inconvenientes. Ofrece una nariz rebosante de frutas blancas (duraznos, damascos, peras), miel, hierbas aromáticas, notas minerales y sutiles aportes del contacto con roble (tostado, vainilla). Al probarlo es voluminoso e imponente, colmado de recuerdos frutales y melosos, pero que no resigna ni un ápice de fluidez gracias a su acidez refrescante. El final de boca acentúa la mineralidad percibida en el olfato, con una larga y deliciosa permanencia. ¡Soberbio Chardonnay, perfecto para escoltar preparaciones con salmón, pescados grasos de rio o cazuela de mariscos!

¿Y ustedes, con que vino blanco están despidiendo el verano?                 

   

(*)Sommelier y docente – robertocolmenarejo@hotmail.com

Preguntá en Catar SRL y Vinoteca Dvino por estos vinos recomendados.

 

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