Seis blends para este invierno

junio 21, 2016
Bebidas

 

Los argentinos poco a poco vamos descubriendo el sutil encanto de los blends o vinos “de corte”, y estas son las recomedaciones de nuestro Sommelier.

 

(*) Por Roberto Colmenarejo

 

Si bien los consumidores argentinos aún tenemos marcada predilección por los vinos varietales (las últimas estadísticas marcan una preferencia superior al 65%), poco a poco vamos descubriendo el sutil encanto de los blends o vinos “de corte”.

Un blend se elabora combinando dos o más cepajes vitivinícolas. Esta armonización puede realizarse durante el proceso de vinificación -por ejemplo, cofermentando juntas ambas variedades- o también una vez que el mismo haya finalizado, fusionando en este caso los vinos ya terminados. Los resultados difieren sensiblemente en cada caso, por lo que el enólogo elegirá la técnica más conveniente según el vino que desea producir.

Si quieren adentrarse en el mundo de los blends, aquí van seis sugerencias para beber en este frío invierno:

Jean Rivier Sauvignon Blanc-Chenín 2015 ($68): Sin dudas, San Rafael es un terruño  inmejorable para la elaboración de vinos blancos, como lo demuestra este bivarietal joven y refrescante de la bodega Jean Rivier. Ofrece una paleta aromática definida, que alterna sensaciones cítricas, de frutas blancas y marcados trazos herbáceos. En la boca tiene silueta delgada y paso veloz, con vibrante acidez, sutil amargor final y moderada persistencia. Un blanco “comodín”, que seguramente gustará a todo el mundo.

Mythic Estate Chardonnay-Viognier 2013 ($160): Incluimos otro vino blanco en esta selección, pero con un lineamiento enológico totalmente diferente al anterior. Se trata de un producto estructurado, voluminoso y pleno, elaborado con un acertado corte de uvas Chardonnay y Viognier cosechadas a muy bajo rendimiento. Este vino ha tenido además 12 meses de crianza -sobre sus borras- en barricas de roble usadas. El resultado es un blanco sumamente fragante, con evocaciones florales, frutales (durazno, pera), melosas y algo avainilladas. Al probarlo muestra su punto más alto con un paso de boca untuoso pero de gran fluidez, sabores frutales nítidos, equilibrada acidez y grato posgusto. Un blanco bien “gastronómico”, perfecto para acompañar platos en base a pescados.

Altos La Ciénaga Blend Gran Corte S/A ($220 + envío): Un vino artesanal elaborado en pequeñísima escala en Colalao del Valle (Tucumán), que no deja de sorprenderme cada vez que lo pruebo. Un ensamblaje de uvas Syrah, Malbec y Cabernet Sauvignon, fermentado de manera tradicional y criado posteriormente en barricas de roble nuevas. Ofrece una nariz de marcada impronta norteña, con recuerdos de frutas pasas, especias picantes (pimentón, pimienta) y algunos dejos terrosos. En boca tiene cierta rusticidad que a mi entender le suma encanto; es intenso y muy gustoso, envuelve con sus cálidas notas especiadas, tiene correcta acidez, taninos aún rugosos y permanencia moderada. Un vino que hoy ya puede disfrutarse, pero que seguramente ganará en complejidad con algunos meses más de estiba en botellas. Todavía no se consigue por Córdoba, pero vale la pena encargar algunas botellas. Un tinto para sorprender a los enófilos curiosos.

Obra Prima Máximus Blend 2013 ($290): Nueva cosecha para este exquisito vino de la bodega mendocina Familia Cassone, que ya se encuentra disponible en las góndolas locales. Un blend tinto de notable complejidad y elegancia, vinificado con amplia base de Malbec y pequeños aportes de Cabernet Franc y Syrah (todos provenientes de Luján de Cuyo) y luego añejado pacientemente en barricas francesas nuevas durante 18 meses. Un producto de aromática diáfana y seductora, donde se entrecruzan aromas de frutas rojas en sazón, especias dulces (clavo, canela), balsámicos (eucaliptus, regaliz, mentol) y suaves pinceladas ahumadas aportadas por el roble. Al llevarlo a la boca tiene cuerpo medio, entrada seca y paso sedoso; redunda en sabores maduros, con balanceada acidez, taninos firmes y larguísima persistencia. A mi humilde entender una excelente compra en relación a su precio, tanto para beber ahora como para guardar por algún tiempo más. ¡De esos tintos que llevás a una reunión de amigos y te hace quedar muy bien!

Kazañandú Extra Brut NV ($233): Una etiqueta poco conocida en el mercado local, pero que recomiendo probar pues sorprende con su frescura y facilidad para ser bebido. Un espumoso mendocino agradable y muy sencillo, elaborado por el método industrial Charmat (segunda fermentación en tanques) combinando uvas Chenin, Chardonnay y Pinot Noir. Al llevarlo a la nariz ofrenda fragancias herbáceas y frutales que continúan en una boca ligera y veloz, de burbujas cosquilleantes, refrescante acidez y permanencia moderada. Un espumoso para acompañar todos los brindis del invierno.

Dolium Ed. Limitada Aniversario Nature ($300): Cerramos con otro vino espumoso de Mendoza; pero en este caso un producto de mayor entidad, mucho más estructurado y complejo. Está elaborado utilizando el método Champenoise (segunda fermentación en botellas), con un ensamblaje que incluye 90% de Pinot Noir y 10% de Chardonnay, que tuvo al menos 12 meses de reposo sobre lías antes de ser comercializado. Exhibe una nariz refinada y sutil, con reminiscencias de frutas rojas ácidas, hierbas silvestres y levadura fresca. Al probarlo tiene el garbo y la sobriedad de los espumosos de raza, con burbujas delicadas, paso de boca “cremoso”, acertada acidez y persistencia prolongada. Un producto que sólo se vende en bodega (o por pedido exclusivamente para Córdoba). ¡Espumoso de notable calidad, perfecto para regalar o regalarse!

Preguntá por estos y muchos vinos más en Catar SRL, Dock de Vinos y Vinoteca Dvino.

(*) Sommelier y docente – robertocolmenarejo@hotmail.com

 

Comentarios

LAS MÁS LEÍDAS