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Esos raros tintos nuevos

(*) Por Roberto Colmenarejo

«Fijate un objetivo distinto, que soy como un vino tinto, que si me tomas en frío engaño, y con los años me hago más listo» (Vino Tinto, canción del grupo español Estopa).

Que el vino se elabora exclusivamente con uvas no es ninguna novedad. Sin embargo, no todas las uvas son igual de aptas para esta tarea. Dentro de la inmensa variedad de vides que crecen en el mundo, la industria vitivinícola elige sólo aquellas que poseen mejores cualidades para la producción de vinos, habitualmente llamadas “viníferas”.    

Cualquier enófilo aficionado reconocería fácilmente nombres de cepas como Malbec, Merlot o Syrah; pero la cosa se complicará un poco al hablar de otras variedades menos notorias como Lambrusco, Graciano o Sangiovese. El mundo del vino argentino no deja de sorprendernos con nuevas y atractivas propuestas, que vale la pena descubrir.

Si quieren probar algunos de “esos raros tintos nuevos”, aquí van mis seis sugerencias:

. Don Bosco Lambrusco Maestri 2011 ($38): Este vino está elaborado por los alumnos de la Escuela Vitivinícola Don Bosco (Mendoza), quienes se forman allí como futuros enólogos. Este varietal -poco conocido en nuestro medio- es el emblema de la bodega salesiana, ya que sus sarmientos llegaron a principios del siglo XX desde Piamonte (Italia) envolviendo y protegiendo la campana para el santuario. Estos sarmientos fueron plantados en la quinta de la Institución, dando origen a uno de los pocos viñedos de la variedad que hay en Mendoza. El producto obtenido de estas cepas es un tinto delicado, de aromas frutales y leves trazos especiados; que discurre por la boca con paso suelto y mucha facilidad. ¡Ideal para beber fresco, acompañando unas pizzas caseras!   

. Huzep Cordisco S/A ($48): Un vino diferente por donde se lo quiera mirar. No es una novedad -pues ya hubo varias cosechas en el mercado-; pero no siempre es sencillo de encontrar. Es el único varietal que se elabora en Argentina con la exótica uva Cordisco (también conocida en el centro de Italia como Montepulciano). Lo elabora Don Juan Graffigna del Bono en su pequeña bodega de San Juan. En nariz es un vino de aromas a frutas cocidas y mermeladas; mientras que en la boca es amable y sabroso, de cuerpo medio y taninos atenuados. ¡Un vino simple y rico, que invita a tomar más de una copa!  

. Cecchin Graciano 2008 ($58): La variedad Graciano es de origen netamente español; siendo utilizado en pequeñas cantidades en los vinos de las Denominaciones de Origen Rioja y Navarra, para aportarle estructura tánica y acidez firme a la uva Tempranillo (que es la que forma el mayor porcentaje del corte de estos vinos castizos). En nuestro país el desarrollo de esta uva es exiguo, con algo menos de una decena de hectáreas plantadas, probablemente la mayoría en propiedad de la bodega mendocina Familia Cecchin. Este vino en cuestión tiene una aromática distintiva; con notas especiadas y minerales en primer plano, más algunos recuerdos vegetales y de frutas pasas al final. En la boca se muestra liviano y fluido, con buena acidez natural, taninos mansos, leve sensación picante y persistencia media. ¡Rareza absoluta, que todo enófilo debe probar!

. Textual Marselan 2011 ($69): La uva Marselan es una cruza genética entre las cepas Cabernet Sauvignon y Grenache (Garnacha), lograda en 1961 por un laboratorio público francés especializado en investigación agropecuaria. Fue desarrollada para obtener altos rendimientos en zonas cálidas, y además para resistir a las enfermedades criptogámicas (que afectan a la vid). En nuestro país la ínfima presencia de esta uva se la debemos a la Bodega Familia Zuccardi, quién tiene plantadas algunas vides de Marselan y vinifica el producto de manera experimental desde hace varias cosechas. El resultado es un tinto simple pero interesante; de profundo color violáceo, con nariz de perfil herbáceo y algo especiado. En la boca es ligero, vinoso, de buena acidez y taninos todavía astringentes. ¡Otra rareza, para seguir probando y aprendiendo!   

. Altos de San Isidro Reserva Barbera 2010 ($75): Los vinos del Norte de nuestro país siempre nos regalan una personalidad robusta y definida, como en el caso de este vino. Un tinto elaborado por la bodega Herrero-Cerezo con la cepa Barbera -importante uva originaria del Piamonte italiano pero de mínima difusión en nuestro país, con menos de 700 ha plantadas-. Tiene aromas que remiten sin dudas a los vinos de altura; con dejos terrosos, especiados, de frutas maduras y levemente herbáceos -todo acompañado con notas apenas perceptibles de la suave estancia en barricas-. En la boca es sabroso, con bríos pero elegante, de paso ágil, taninos apenas perceptibles y persistencia media-larga. ¡Peculiar vino salteño, que acompañará bien unas empanadas picantes o carnes asadas!    

. Escorihuela Gascón Sangiovese 2009 ($89): La Sangiovese es otra de las grandes uvas italianas, que da origen a los afamados vinos de Chianti y Brunello de Montalchino. En nuestro territorio es un cepaje de mediano desarrollo, con algo más de 2000 hectáreas implantadas. Este producto es uno de los pocos ejemplares varietales disponibles, digno  representante de la variedad. Un vino de aromas seductores, que se mueven entre las frutas ácidas -ciruelas, moras, cassis- y las especias dulces; enmarcadas a su vez en una buena crianza en roble -vainilla, caramelo, suave ahumado-, que acompaña sin opacar. En la boca es sabroso, pleno, de volumen medio, paso fluido, acidez fresca y taninos moderados. ¡Un tinto sutil y elegante, ideal para acompañar pescados de río a la parrilla!

Y ustedes, ¿han disfrutado algún otro tinto raro en este último tiempo?

(*)Sommelier y docente – [email protected]

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