Burbujas, burbujas

Burbujas, burbujas

diciembre 15, 2014
Bebidas

 

Sin dudas, los vinos espumosos son bebida obligada en esta época de festividades y estas son las recomendaciones de nuestro Sommelier.

 

(*) Por Roberto Colmenarejo

Casi sin darnos cuenta, luego de un año que pasó aceleradamente, estamos nuevamente en vísperas de las festividades navideñas. Tiempo de reuniones de amigos, encuentros familiares y muchos, muchos brindis…

Sin dudas, los vinos espumosos son bebida obligada en esta época. Todas las burbujas que -lamentablemente- no disfrutamos durante el año, son apuradas en este último mes. El repetido choque de las copas burbujeantes marca el cierre festivo de un ciclo y el comienzo de otro pleno de buenos augurios.

Para ir palpitando los brindis que se vienen, aquí van ocho sugerencias en “burbujas” para todos los gustos y bolsillos:

Colón Extra Brut ($43): Ya quedan pocos espumosos “buenos, bonitos y baratos” en el marcado doméstico. Sin embargo, si el fin de año viene difícil económicamente, esta etiqueta de la popular bodega sanjuanina Colón se defiende bastante bien en su precio. Un vino burbujeante sencillo, de paso fresco y veloz, con sabores frutados, balanceada acidez y burbujas moderadas. ¡Para brindar y brindar, sin mucho gastar!

Valbona Spumanti Moscatel Dulce ($75): Los bebedores golosos tienen su lugar en esta selección, de la mano de la Bodega Augusto Pulenta. Echando mano a la fragante uva Moscatel de Alejandría (muy abundante en tierras sanjuaninas) y usando el método industrial Charmat (fermentación en grandes tanques), proponen este vino efervescente de grado alcohólico moderado (11%) y agradable dulzor natural. Con sus característicos aromas florales, frutales y de miel; acompaña una boca suelta y delgada, con perceptible dulzor (48 g/l de azúcar), chispeantes burbujas y breve permanencia. Ideal para servir en la sobremesa acompañando las típicas dulzuras navideñas.

Amalaya Brut Nature ($110): El clima de los Valles Calchaquíes presenta algunas limitaciones para la elaboración de vinos burbujeantes, así que es bastante poco común ver exponentes norteños en esta categoría. Esta marcada escasez hace que celebremos con júbilo la aparición de productos como este, de la joven Bodega Amalaya (Cafayate). Vinificado bajo el método Charmat con una átipico corte de uvas Riesling y Torrontés, regala una nariz deliciosamente original con recuerdos aromáticos de duraznos, peras e hierbas frescas. Al probarlo tiene una entrada frutal y suave, de correcta acidez, con burbujas pequeñas y persistencia moderada. ¡Brillante espumoso salteño, óptimo para la copa del aperitivo!    

Tapiz Torrontés Extra Brut ($110): Es un verdadero desafío enológico utilizar la variedad torrontés para la elaboración de vinos espumosos secos de calidad, debido a sus aromas voluptuosos y su típico amargor final. Sin embargo, la bodega mendocina Tapiz ha conseguido dominar la vehemencia del cepaje, logrando un producto refinado y elegante. Elaborado por el método tradicional -con 12 meses de reposos sobre lías- ofrece una nariz seductora, de reminiscencias florales -azahar, rosas- y frutales. En la boca es ligero y vivaz, de entrada seca y paso amigable, gráciles burbujas y notable permanencia para el rango. ¡La versatilidad del Torrontés no deja de sorprenderme!

Chérie Extra Brut ($120): Otra novedad que se presentó durante este año, creación de la pequeña bodega franco-argentina Antucura (Tunuyán-Valle de Uco). La expresión gala “chérie” significa “querido”, y hace alusión al cariño y dedicación puestos en este  primer espumoso de la empresa. Con una selección de las mejores uvas Pinot Noir -y usando el método Charmat-, se obtiene este producto de luminoso y bello color rosado. La nariz es juvenil y delicada, con evocaciones de frutas rojas en sazón como cerezas o frambuesas; al llevarlo a la boca es sumamente amable, repite sabores frutales -más algunos dejos herbales-, con “perlage” cosquilleante, fresca acidez y larga persistencia. ¡Espumoso exquisito, para beber con facilidad un par de copas!   

Montchenot Brut Nature
($140): ¡Quienes disfrutan las burbujas de estilo más clásico estarán de parabienes con este producto de la centenaria Bodega López! Un espumoso que ostenta un perfil sensorial sobrio y distinguido, elaborado pacientemente por el método Champenoise de segunda fermentación en botellas. Entrega nítidos aromas de levadura fresca sobre un fondo frutal; prolongándose en una boca expresiva y seca, de vibrante acidez, “perlage” delicado y prolongada permanencia. Aprovechando que su precio es sumamente razonable, vale la pena comprar por lo menos una caja. ¡Un vino perfecto para acompañar las comidas festivas, desde las entradas hasta los postres!  

Doña Paula Sauvage Blanc Extra Brut
($160): Si quieren sorprenderse con una rareza absoluta en vinos espumosos, recomiendo buscar este singular -y escaso- producto de Bodega Doña Paula. Audaz y transgresor, muestra de inmediato la impronta aromática salvaje del Sauvignon Blanc, en una nariz plena de notas herbáceas -ruda, menta, pasto cortado- y cítricas -pomelo-. En boca continúan las nítidas sensaciones vegetales, con una acidez filosa, burbujas delgadas y moderada persistencia. ¡Un espumoso mendocino absolutamente diferente!      

Cruzat Cuvée Brut Rose ($185): ¡Si en estas fiestas hay mucho para celebrar, este es el vino espumoso que debe engalanar nuestra mesa! Un producto realmente magnífico, concebido por el destacado especialista argentino Pedro Rosell. Creado en base a un sabio “assemblage” de uvas Pinot Noir y Chardonnay, fue vinificado por el método Champenoise y permaneció al menos 24 meses en contacto sobre sus lías en la botella. Ya desde el color exhibe su garbo y elegancia, con una bella tonalidad rosada de tenues matices anaranjados. Al acercar la copa a la nariz se percibe una paleta compleja, donde se descubren aromas de frutas rojas, levadura fresca y algo de pan tostado. En la boca ofrece sensación plena y paso sabroso, con acidez perfectamente calibrada, burbujas finas y sutiles -de sensación “cremosa”- y un postgusto gratamente prolongado. Vino espumoso de lujo, para degustar pausadamente en compañía de alguien muy especial.

¡Desde estas líneas, levanto simbólicamente mi copa y les deseo a todos los lectores de esta columna una Feliz Navidad!
 

(*)Sommelier y docente – robertocolmenarejo@hotmail.com

 

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