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Entrevista con Nadim Richa, creador de Bullanga Milanga, que acaba de desembarcar con un local en Buenos Aires

Desde que abrió en Córdoba, Bullanga Milanga no pasó desapercibido. Es que sus sánguches de milanesa al mejor estilo tucumano conquistaron los paladares cordobeses muy rápidamente.

Trayendo la «alegría de lo simple» -como dice su slogan-, se ubicaron en una de las esquinas del Centro de Córdoba y desde allí tentaron a los transeúntes que elegían detener el ritmo afiebrado de esta zona y disfrutar de este producto tan noble y sabroso.

Hoy, Bullanga Milanga busca seguir creciendo en esta ciudad, pero desde hace un mes, puso un pie en la ciudad de Buenos Aires y ya proyecta seguir expandiéndose.

Nadim Richa, su creador, nos cuenta cómo se dio este desembarco y también sus sueños para hacer que Bullanga llegue a las grandes capitales del país.

El local en Buenos Aires.

¿Cómo surgió la idea de abrir un Bullanga en Buenos Aires?

La idea de abrir Bullanga en Buenos Aires en realidad se da un poco porque el deseo siempre fue abrir en todos lados. Construirlo como una cadena. Obviamente que siempre fue un deseo, un sueño, una ilusión. Sigue siendo un sueño que Bullanga esté en las primeras ciudades del mundo y obviamente que ahí se decanta Buenos Aires. Yo soy de Tucumán, pero amo Córdoba, elijo Córdoba, es mi lugar en el mundo y estoy hace 20 años. Y poder haberlo hecho en Córdoba para mí ha sido lo más importante de todo porque he pasado por muchísimas dificultades, que en este caso hoy no se ven. Pero después de haber abierto en Córdoba con la intención de hacerlo en el centro, buscando que pase mucha gente caminando, la idea de hacerlo en Buenos Aires era más cercana. Hasta venían clientes y nos decían: «Che, este lugar es de Buenos Aires, che la música que pasan es tango», porque por ahí el tango la gente lo tienen más relacionado con Buenos Aires. Entonces pasaba eso y, a partir de eso, es que lo trabajamos, nos integramos con un grupo de personas de Buenos Aires que estamos trabajando hace ya más de dos años, con los cuales hemos construido una excelente relación, somos socios y ellos son un grupo operador que tiene posibilidades, manejan otras cadenas, otros negocios y han confiado en Bullanga para hacerlo crecer juntos.

¿Cómo es el nuevo local? ¿Qué tiene de diferente al de acá?

El nuevo local tiene 120 metros, al cual le hemos metido mucha mano, del mismo modo que hicimos cuando arrancamos el local de Córdoba. Hemos hecho un esfuerzo muy grande para que el local llame la atención, quede lindo, y cuente la historia que queremos contar, que tiene que ver con la alegría de lo simple. Y la historia de revalorizar el sánguche de milanesa. Queríamos que ese lugar se sienta acogedor para que signifique eso. Y en Buenos Aires hicimos lo mismo, un local que le metimos mucha mano porque estaba cerrado hace cuatro años. Sacamos un entrepiso, fuimos a la inversa de lo que hace cualquier persona, pone un entrepiso para tener más personas, nosotros lo sacamos al entrepiso para tener más altura, que sea más imponente, que el sánguche vuele más alto, le hicimos un cielo, le tratamos de dar esa espectacularidad y el local quedó muy lindo. A diferencia del de Córdoba, tenemos más espacio, entonces hay algunas mesitas, lo cual sería muy valorado en nuestra esquina de Córdoba, y lo vamos a lograr. Tiene 50 lugares, entre los cuales tenemos una barra circular que siempre soñamos tener, cocinamos a la vista, eso también sucede en Córdoba, lo aprendimos de acá, lo aprendimos de Tucumán, después tenemos otra barrita, dos barritas individuales de cinco personas cada una. ¿Qué tiene de diferente el local? Quizá la dimensión. ¿Qué tiene de parecido? El amor y la intención que le hemos puesto. El local está ubicado en Avenida de Mayo, se llama Bullanga Milanga Salón Patrio, hemos abierto en una avenida que ha estado muy deprimida después de la pandemia, no es que estamos abriendo en el lugar de mayor apogeo, de mayor auge, pero que el volumen de gente que tiene es increíble y que a nosotros nos llena de orgullo, estamos a dos cuadras del Cabildo. Es una avenida donde se escribió la historia, entonces nos da mucho orgullo haber podido llevar el sánguche de milanesa al lugar que corresponde, al lugar de la historia.

Disfrutando un buen sánguche.

¿Cómo es la respuesta de la gente?

La respuesta de la gente es muy buena, gracias a Dios, muy buena. A diferencia de Córdoba, sale muchísimo más el sánguche simple, que es el mismo que sale en Tucumán, verdura y aderezos, y un toquecito de picante. En Córdoba es la estrella, pero por lejos, el completo, con jamón, queso y huevo, parecido al lomito cordobés. Pero la respuesta es buena, quizá la gente vive otro ritmo, estamos en el Microcentro, la gente cuando le ofrecemos un vasito de soda mientras espera, por ahí no está acostumbrada a esos detalles que son más del interior. No quiere decir que en Buenos Aires no haya servicios de excelencia, porque los hay, como toda capital mundial. A lo que voy es que la gente por ahí no está tan permeable en el Microcentro, al mediodía cuando tiene una hora, y nosotros tratamos de hacerlo de nuestra forma también, y la respuesta es muy buena. Por suerte hemos arrancado hace un mes y poquito, y está siendo una buena cantidad de personas que van, nos prueban, salen contentos, y en un momento en el que estamos, para nosotros es una locura. Estamos muy felices.

¿Se viene alguna otra inauguración más en el corto o mediano plazo?

Se viene otro Bullanga en Buenos Aires, en avenida Córdoba, en la zona de la Facultad de Medicina, al frente de la Facultad de Ciencias Económicas. Es un patio de comidas donde hay distintas marcas y tenemos mucho orgullo y alegría de poder llevar el sanguchito de milanesa a ese lugar. Vamos a abrir al lado de Mc Donald’s, eso redobla nuestros esfuerzos porque tenemos que estar a la altura. A largo plazo, el objetivo principal es convertirnos en cadena, para eso estamos trabajando hace muchos años. Tenemos otro local que vamos a arrancar el año que viene también en Buenos Aires y siempre estamos esperando tener una buena posibilidad en Córdoba para poder dar un pasito más, tener un lugar donde recibir a la comunidad bullanguera, con mesitas. Soñamos con eso, aunque no está siendo fácil, pero lo vamos a lograr.

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