Notas Vínicas: Un vino para un domingo de exploración

Notas Vínicas: Un vino para un domingo de exploración

septiembre 10, 2021
Bebidas, Noticias Generales

 

La sommelier Valentina Livolsi propone “recomendaciones vínicas”, una columna para hablar (y leer) sobre el vino, la bebida nacional del pueblo argentino.

 

Hay domingos en los que elijo quedarme en casa bien cómoda de jogging, mis medias de mapaches y chanclas. Hay domingos en los que elijo el dolce far niente y aún más si la semana estuvo movidita. 

De todos modos, quedarme en casa no quita las ganas de seguir probando nuevos vinos, zonas y estilos, por lo que esta vez tampoco fue la excepción y pude darle a este día todo el sabor que a veces necesita. 

Que sé yo, el vino en comunión nos une y me encanta, pero a veces el vino en la comodidad del sillón y mientras no puedo despegar mi atención de la serie “Jane de Virgin” (recomiendo febrilmente: excelente guión, narración y ni hablar de las actuaciones) es algo mucho más fuerte que socializar… ah. 

Justamente unos días antes –y como si adivinaran– , el equipo de Grandes Vinos Argentinos (les refresco rápido su historia: comenzaron representando bodegas boutique de manera particular allá por el 2009, convirtiéndose hoy día en una broker de vinos premium súper confiable; y quienes humildemente, se enorgullecen del portfolio siempre a la vanguardia que acercan a sus clientes en Córdoba y todo el país) me envió un par de cajas con diferentes etiquetas para que pruebe, entre ellas, el vino que finalmente elegí para la nota de esta semana y para descorchar ese domingo de introspección. 

Me atrajo profundamente la zona de la que es oriundo, así que nos adentremos un poco más en él. 

La bodega y su historia

Si bien la bodega fue construida en 1920 por Italo Calise (por aquel entonces también se producían aceite de oliva, destilados y hasta ácido tartárico –un compuesto acidulante y conservante–), pero no fue sino hasta el año 2001 que en manos de Aurelio Montes, quien fundara la bodega Montes en Chile y se enamorara de estos paisajes cordilleranos en sus viajes de reconocimiento y trabajo. 

Su nombre “Kaikén” hace referencia al Caiquén, un ganso salvaje y patagónico que siempre atraviesa volando la Cordillera, entre Chile y Argentina. En este vuelo, se borran las fronteras y se ponen en juego grandes desafíos, y esa filosofía se adoptó en la bodega. 

Este equipo liderado por el ingeniero agrónomo Gustavo Hormann desde 2016 y el enólogo Juan Pablo Solís, insiste en la sustentabilidad dentro y fuera de la bodega, en la preocupación por el medioambiente y por un manejo consciente durante todo el proceso de elaboración de sus vinos.

Cuentan con viñedos en zonas vitivinícolas de gran renombre y prestigio en Argentina; tales como Agrelo y Vistalba (Luján de Cuyo), San Carlos, Tunuyán y Tupungato (Valle de Uco), Valle de Cafayate (Salta) y el Valle de Canota, un valle precordillerano ubicado a 35 km de la provincia de Mendoza, destacando en profundidad cada terroir y buscando siempre la mejor calidad en los vinos que ofrecen.

Justamente de la última zona que les contaba nace el vino elegido: un Kaikén Aventura Malbec 2019 del Valle de Canota. Si bien esta línea comprende también Los Chacayes Norte y Sur, estos dos quedan para una próxima nota. 

El vino, el valle y sus características

Este valle precordillerano ubicado a 35 km al noroeste de la ciudad de Mendoza, atrapa con su clima desértico y cálido, de escasas precipitaciones. Los suelos aquí cuentan con la presencia de arena gruesa y limo como también con rocas de diversas edades y composiciones, aportando características únicas y propias. Imperdible. Desconocía esta zona y en un minuto me volví fan. No dudo que nos seguirá regalando cosas maravillosas. 

Las uvas de este vino se cosecharon manualmente a fines de febrero de 2019, procurando mantener así la calidad y el rendimiento de los racimos. Su maceración, fermentación e incluso su maduración (12 meses)  se realizaron en piletas de concreto, hasta pasar a estiba en botella durante seis meses antes de salir al mercado. 

Notas de cata

Un Malbec franco, jugoso y sin máscaras. En vista, de color rojo intenso con destellos violáceos. En nariz, mucha expresión de frutas rojas tales como cerezas, frutillas y guindas en su madurez ideal. 

De taninos suaves, prolijos y armónicos en boca, su entrada deja una sensación dulce en el paladar.

Lo acompañé con una pizza vegana de vegetales asados y queso de almendras. 

Me resultó una combinación exquisita y sencilla a la vez, tal como los outfits de cada domingo en casa. 

Que decirles. Me encantó este vino. Creo que ya lo dije hace un tiempo, soy pro tanques y huevos de cemento así que vuelvo a recomendar y también volveré a abrir varios más. 

No duden en probarlo, no se van a arrepentir. 

¡Salud!

 

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