Vinos que son golosinas para adultos

Vinos que son golosinas para adultos

mayo 7, 2013
Bebidas

 

Los vinos dulces van ganando presencia en las mesas de los argentinos y nuestro Sommelier nos deja sus sugerencias.

 

(*) Por Roberto Colmenarejo

“¡Que tus pechos sean como racimos de uvas, y tu aliento como un aroma de manzanas, y tu paladar como un vino dulce delicioso que corre suavemente hacia el amado, fluyendo entre los labios y los dientes” (Cantar de los Cantares 7: 8,9)

Sin lugar a dudas, los vinos dulces son las golosinas de los adultos. Si bien aún representan un porcentaje ínfimo de la producción y el consumo argentinos, de a poco van asomando en las góndolas de las vinotecas y en las cartas de los restaurantes.

Es importante remarcar que en nuestro país estos vinos son siempre dulces de forma natural, pues el agregado de azúcar está absolutamente vedado y penado por la ley. Así podemos encontrar vinos de cosecha tardía (uvas sobremaduradas, para acumular azúcar) y vinos naturalmente dulces (diversas formas de interrupción de la fermentación alcohólica, para dejar azúcar residual disuelta).

Los vinos dulces son un excelente maridaje para los postres e incluso los pueden reemplazarlos si no somos muy golosos. Pero también se lucen de maravillas en combinaciones más arriesgadas, como por ejemplo con quesos azules, con hongos o de cabra.

Vale mencionar que éstos suelen ser productos de precio elevado, pues requieren de procesos de elaboración complejos y siempre se trabaja con rendimientos acotados. 

Si les agradan los vinos dulces, aquí cinco sugerencias de diferentes estilos y precios:

. Cafayate Cosecha Tardía 2012 ($29): En el escalón más económico de los vinos dulces encontramos este producto de la bodega Etchart que se identifica comercialmente como “cosecha tardía”, pero que pertenece técnicamente a la categoría de los “dulces naturales”. Un blanco sumamente goloso, de aromas intensos e inconfundibles a flores de jazmín y uvas frescas; con paso de boca amable y dulzón. Es un vino suave y de bajo tenor alcohólico, que gustará a la inmensa mayoría de los consumidores. Ideal para disfrutar con ensalada de frutas o helados.
 
. Don Bosco Licoroso Especial S/A ($42): Este producto está elaborado por los alumnos de la carrera de Enología de la Escuela Vitivinícola Don Bosco, ubicada en Rodeo del Medio, Mendoza. Es un blanco dulce fortificado, también conocido como “Mistela”. Legalmente no se lo considera vino -pues no hubo fermentación alcohólica-, pero el uso y la costumbre lo incluyen en esta categoría. Técnicamente, es un jugo de uvas blancas (moscatel, torrontés) al que se le agrega alcohol destilado -exclusivamente de origen vínico-, para inhibir la fermentación y llevarlo hasta la graduación alcohólica deseada. El líquido resultante se envejece largamente en recipientes de roble, para suavizar y sumar complejidad. Este vino generoso tiene aromas acaramelados, de miel, pasas de uvas y vainilla. Al llevarlo a la boca es sabroso y definitivamente dulce, aunque el alcohol relativamente alto (15%) ayuda a balancear bastante el conjunto. ¡Un clásico para “emborrachar” tortas o tartas, e incluso para acompañarlas!

. Afincado Tardío Petit Manseng 2010 ($100): Este vino de Terrazas de los Andes es realmente exquisito. Un blanco de cosecha tardía elaborado con la casi inexplorada uva francesa petit manseng, que además ha sufrido un ataque parcial de “botrytis cinérea” (un hongo que se desarrolla sólo baja ciertas condiciones climáticas, el cual deshidrata parcialmente los granos de uva y aporta sabores/aromas extremadamente particulares). Resultado de esto se obtiene un producto de una nariz subyugante, donde las notas melosas y de frutas blancas típicas de los vinos tardíos se combinan con interesantes notas alcanforadas y de mentol -características del hongo de la botrytis- en gran armonía y elegancia. En la boca repite las sensaciones frutales limpias, con un paso bien dulce pero muy fluido debido a la marcada acidez natural que conserva el vino; graduación alcohólica moderada y larga persistencia. Un producto costoso (la botella es de 375 ml) pero que devuelve con placer cada peso invertido.     

. CarinaE Passito de los Andes 2011 ($110): Un vino dulce diferente, al estilo de los famosos Passitos de Pantelería italianos. Se vinifica con uvas Moscatel Rosada, a las cuales se las recolecta en momentos diferentes. Con la primera cosecha se empieza la elaboración de un vino normal; al que luego se le irán agregando durante varias semanas racimos enteros de las mismas uvas sobre-maduradas, para mantener en actividad la fermentación y aportar aromas/sabores singulares. El resultado es un producto único. Un vino de color “oro viejo”, con intensos aromas maduros -pasas de uva, cera, miel, caramelo-, sumamente goloso en boca (80 g/l azúcar) pero que no empalaga para nada gracias a su alcohol elevado (16%) y a un amargor final que lo balancea de maravillas. ¡Un vino dulce notable, para tomar más de una copa!

. Los Stradivarius de Bianchi Porto do Magoas 2005 ($180): A imagen y semejanza de los famosos vinos de Oporto (Portugal), la prestigiosa bodega sanrafaelina Casa Bianchi ha elaborado este tinto dulce fortificado. Se produjo con uvas malbec y merlot del sur mendocino cosechadas con leve sobremadurez. Estas se fermentaron de manera parcial, deteniendo la acción de las levaduras con el agregado de aguardiente vínico destilado. Finalmente, el producto obtenido se añejó durante 16 meses en barricas nuevas de roble francés, para refinarlo y aportarle multiplicidad de dimensiones olfato-gustativas. El resultado es un tinto dulce de nariz sensual y voluptuosa; con aromas nítidos que se mueven entre las frutas pasas (higos, ciruelas), las frutas secas (nueces), el chocolate negro, los tonos anisados y los suaves trazos ahumados propios del roble nuevo. En la boca es un vino potente, marcadamente dulce (110 g/l azúcar) -pero no relajante, pues una vez más la alta graduación alcohólica (18,6%) ayuda a compensar las sensaciones-, de sabores maduros, paso de boca pleno y una permanencia casi eterna. Un vino ideal para acompañar postres de chocolate; pero también para una copa en la sobremesa escoltando un café fuerte e incluso un buen cigarro. Está en un gran momento para ser bebido, pero puede guardarse sin problemas algunos años más en busca de una mayor evolución. Lamentablemente, la bodega lo ha discontinuado, pero aún quedan muchas botellas en el mercado para ser descubiertas y disfrutadas.

Y para ustedes, ¿cuáles son sus vinos dulces preferidos?

(*)Sommelier y docente – robertocolmenarejo@hotmail.com

Preguntá en Goulu y en Catar SRL por estos vinos recomendados.

 

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