Notas Vínicas: Dos vinitos terraceros para brindar en amistad

Notas Vínicas: Dos vinitos terraceros para brindar en amistad

noviembre 12, 2021
Bebidas, Noticias Generales

 

La sommelier Valentina Livolsi propone “recomendaciones vínicas”, una columna para hablar (y leer) sobre el vino, la bebida nacional del pueblo argentino.

 

Hace unas semanas, pude volver a juntarme con amigos que adoro por su bondad y su ingenio, por la fortaleza con la que encaran los días y sobre todo, porque son luminosos. No sé como explicar esto sin caer en ideas esotéricas, pero es así: tienen cierto aura brillante alrededor, son una brisa fresca que limpia las nubes borrascosas del alma, son un encanto aún si esas nubes están sobre ellos. Cada vez que los veo, me siento renovada. 

Ese fin de semana, y brindando con los vinitos de los cuales hablaré más abajo, sentí que toda esa energía en “surround” me iba a ayudar un poco más si las cosas empezasen a tambalear. Respecto a esto, digamos que en el bingo de noticias inesperadas, saqué cartón lleno. 

Atravesar diferentes emociones en momentos poco espaciados, la verdad, me resulta igual de fantástico como aterrador. Me pone al límite, me juega en contra y al mismo tiempo deja aparecer en mi una energía que creía bastante… apelmazada –o tal vez es la cantidad industrial de mate que estoy tomando– la cuestión es que seguramente a cualquier humano le pasa. Tener días raros. Con los pájaros volados. Andar con los cables cruzados, sacando chispas y sin poder poner en palabras a ese maremágnum de sensaciones que nos habita. 

Indudablemente, no creo exista mejor ayuda moral y colectiva que la compañía en amistad

Un rosado encantador en mi balcón favorito

Después de pasear todo ese sábado con mi amigo personal Jose y a quien le dedico parte de esta columna, volvimos a su clásico departamento frente al Parque Sarmiento y esperamos el atardecer en su balcón. Si ese balcón pudiese hablar, mejor sería cortarle las cuerdas vocales. Ah. No, pero en serio. Hace las veces de diván y es excelente para tomar sol. Juntos ahí, hemos llorado a mares, reído a gritos y hablado hasta desfallecer. Jose me entiende, nos adivinamos antes cualquier cosa que vaya a decir el otro. Es compañía en amistad. Tuve suerte, nuestra amistad nació casi de casualidad y se mantiene fuerte hasta el día de hoy. 

Elegí un rosado que pensaba ideal para esa hora, me lo había enviado el gran enólogo y comunicador Pablo Ponce Tiviroli (mente maestra detrás del blog The Big Wine Theory) y es parte del portfolio de la bodega Domaine Le Billoud. 

Un poco de su historia

Ernesto Casimiro Giraud Billoud, junto con la valiosa colaboración de su padre francés, Pierre, lograron en 1890 y en el distrito de Cruz de Piedra, establecer allí una plantación de viñas que no solo daría importantes frutos en lo familiar sino que la transformó en una de las zonas vitícolas más destacadas de Mendoza. Luego de una intensa y entusiasta labor, la familia Giraud Billoud logra hacer realidad su primer establecimiento vitivinícola, en 1894. Sus primeros vinos fueron comercializados bajo el nombre “El Gran General” y se distinguían en competencias realizadas en Milán y París. 

Continuando el legado familiar y la pasión por hacer vinos, fueron sucediendo a Ernesto sus hijos y luego sus nietos, quienes continuaron desarrollando la marca y son parte fundamental en la dirección de la bodega. 

Como desde aquel año en que comenzó el sueño de los Giraud Billoud y hasta nuestros días, la bodega se mantiene pionera y de cara al mundo, envueltos en una mística de trabajo y apoyo constante de su legado. 

ADORÉ ROSÉ MALBEC 2020

Este vino de Barrancas, en Maipú, atrae por su color rosa salmón pálido, brillante y limpio. Ciertos destellos anaranjados le aportan un toque elegante y vivaz. 

En nariz presenta mucha fruta roja fresca como frambuesas y frutillas, y notas a flores blancas y violetas. Su paso por boca es de una acidez punzante, ligero y fresco. Divinol para balconear mientras –no nos juzguen– espiamos al resto de los vecinos.

Sábado siguiente, esta vez visitamos a una familia amiga, un rejunte de personas maravillosas por donde se los mire. Son uno para todos y todos para uno, se los juro. Cada vez que nos encontramos, comemos rico, descorchamos (varios) vinitos y hablamos hasta por los codos siempre envueltos en esa bruma amorosa que los caracteriza. Una fortuna es haberlos cruzado en el camino. Al igual que el vino elegido para este segmento, son un cofermento de personalidades, ideas y edades que encanta por todos lados.

Brindamos con un blanquito que me fascina, y que es uno de mis caballitos de batalla. Siempre gusta, siempre marida bien, siempre lo recomiendo. 

La Bodega y el proyecto

En 2009, los enólogos Jeff  Mausbach y Alejandro “Colo” Sejanovich le dan forma a su más grande deseo, desarrollando  entonces el concepto de Manos Negras: un homenaje a los enólogos de verdad, humanos y reales de la Argentina, quienes se ensucian las manos haciendo vinos artesanales.

El proyecto decanta en una bodega de latitud que abarca toda la diversidad de terroirs del país. Ellos han recorrido este país vitícola en busca de las expresiones de cada varietal en toda su extensión. 

El resultado: viñas súper particulares, con cepas que denotan todo lo que esos suelos quieren contarnos. ¿Dónde? En Patagonia, Mendoza y Salta.

MANOS NEGRAS BLEND DE BLANCAS STONE SOIL 2019

Nacido de suelos aluvionales, de perfiles pedregosos, rocosos y poco fértiles de Los Chacayes, este blend compuesto por un 70% de Gewürztraminer, 20% de Semillón y un 10% de Chardonnay, es el resultado de un prolijo cofermentado de estas uvas, que se presenta elegante y fresco. 

De color amarillo casi pajizo con destellos verdosos, en nariz y boca encontramos sutiles notas a flores blancas, frutas de hueso y cáscaras de cítricos que se funden en su paso por boca firme y sedoso. 

Recomiendo para disfrutar una noche primaveral en la terraza escuchando The Smiths. 

A las amistades que curan, ¡salud!

 

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