Mendoza es Malbec

agosto 8, 2016
Bebidas

 

Si quieren probar algunos buenos Malbecs mendocinos, acá van siete sugerencias de nuestro Sommelier.

 

(*) Por Roberto Colmenarejo

 

Aunque siempre afirmo que la variedad Malbec produce excelentes vinos en todo el territorio argentino, es sin dudas en Mendoza donde puede ofrecer la mayor calidad y diversidad estilística.

A esta provincia llegaron los primeros viduños del cepaje, en la medianía del siglo XIX, de la mano del agrónomo francés Michel Aimé Pouget. La mayor superficie implantada actualmente se encuentra allí, unas 31.700 ha (más del 85% de todo el Malbec del país);  teniendo además algunos de los viñedos más antiguos que se conservan de esta cepa. Por todo esto, es que no tengo miedo de afirmar que “Mendoza es Malbec”.

Si quieren probar algunos buenos Malbecs mendocinos, aquí van mis siete sugerencias:

Dilema Day Malbec 2015 ($73): Un novedoso producto de Fe.Co.Vit.A (la cooperativa vitivinícola más importante del país), pensado para aquellos consumidores que se están iniciando en el mundo del vino. Un Malbec de estilo “amable”, sencillo y fácil de beber. Tiene aromas frutales y herbales directos; que dan lugar a una boca escueta y veloz, con entrada dulzona, correcta acidez, taninos imperceptibles y permanencia breve. Sugiero  refrescarlo antes de servir, para aligerar un poco su golosidad. Un Malbec para beber sin mucho protocolo.

Finca La Linda Malbec 2014 ($166): Un Malbec mendocino “de manual de enología”, con todos los atributos que el enófilo espera de la variedad. Un producto de la histórica Bodega Luigi Bosca “pensado para gustar”, producido a gran escala y con un precio aún  bastante accesible. Propone aromas de frutas rojas -ciruelas, guindas- y especias dulces; que continúan en una boca liviana y fluida, de entrada amable y paso agradablemente frutal, con balanceada acidez, taninos “dulces” y moderada persistencia. ¡Sin dudas, un Malbec apto para todo público!

Tempus Alba Reserva Malbec 2014 ($190): Un Malbec sobrio y de estilo clásico, elaborado por la pequeña bodega familiar Tempus Alba. Un producto que combina uvas  de viñedos en Lujan de Cuyo y Valle de Uco para alcanzar una mayor complejidad, con  vinificación tradicional y una breve crianza en barricas de roble francés de segundo uso. El resultado es un vino elegante y sumamente bebible, versátil para acompañar una gran variedad de preparaciones culinarias. Ofrece una nariz discreta, que insinúa fragancias de violetas, frutas en sazón -cerezas, frambuesas- y frutas desecadas -higos, pasas-; todo enmarcado en suaves trazos tostados/ahumados aportados por la madera. En la boca tiene cuerpo medio, textura sedosa y paso franco, redunda en sabores maduros, con acidez equilibrada, taninos dóciles y grata permanencia. Un vino que está en un precio muy conveniente, representando -según mi criterio- una interesante inversión tanto para beber ahora mismo como para guardar sin inconvenientes 2 a 3 años. Un Malbec de óptima relación precio-calidad, para comprar varias cajas.

Finca Suarez Paraje Altamira Malbec 2014 ($190): Otro vino sumamente atractivo por su valor de mercado, también vinificado en pequeña escala por una bodega familiar. Se trata de un 100% Malbec proveniente del Paraje Altamira (distrito al sur del Valle de Uco, de suelos aluvionales calcáreos y clima frío), seguramente una de las zonas más cotizadas de Mendoza actualmente por la calidad de las uvas que produce.  Esta primera cosecha fue fermentada completamente con levaduras indígenas, y añejada parcialmente (un 25% del vino) en barricas francesas durante un año. El vino en cuestión tiene una paleta aromática intensa, donde se intercalan perfumes de frutitas negras -zarzamoras, cassis- y especias -clavo, anís, regaliz-; sobre un fondo marcadamente terroso/mineral. Al probarlo tiene cuerpo medio, paso tirante y paladar fresco; remarca las sensaciones  afrutadas y terrosas, con una acidez vivaz, taninos firmes y larga persistencia. Otra muy buena compra, quizás no para guardar pero si para disfrutar durante el próximo año.

Asa Nisi Masa Malbec 2015 ($220): Un vino con una etiqueta y un nombre extraños, que “no dirá mucho” a la mayoría de los bebedores, pero que seguramente robará una enorme sonrisa a aquellos que sean fanáticos del cine de Federico Fellini. Una novedad que está desembarcando en las vinotecas locales, de la mano del proyecto “Mundo Revés” (pequeños lotes de vinos de gran calidad, elaborados por los enólogos franceses Thibault Lepoutre y Quentin Pommier). En este caso es un Malbec de estilo bien actual, juvenil y rebosante de frescura. Explota en aromas de flores silvestres y frutas rojas en sazón; que sostienen una boca jugosa, fluida y de paso suelto, con sabroso regusto frutado, acertada acidez, taninos mansos y larguísima persistencia. ¿Por qué no volver a ver la inolvidable cinta “8½”, con una copa de este exquisito vino en la mano?

Los Helechos Malbec de Malbecs 2012 ($270): Un proyecto “jugado” del equipo enológico de Bodega Estancia Mendoza -liderado por el prestigioso Ángel Mendoza-, en el que por primera vez se animan a presentar un producto de alta gama. Ensamblando uvas de varios productores del Valle de Uco, dan origen a este tinto que “cumple perfecto” por el precio pagado. A la vista tiene un color violáceo de capa alta. Nariz de perfil moderno, con recuerdos de bayas negras -arándanos, moras-, especiados -regaliz, anís- e incluso balsámicos -mentol, eucaliptus-. En la boca tiene silueta delgada y paso extremadamente fluido, entrada seca con puro sabor de frutas ácidas, vibrante acidez, taninos suaves y placentero post-gusto mentolado. ¡Un Malbec para beber varias copas!

Weinert Malbec 2006 ($300): Un Malbec que “rompe el paradigma” imperante, creado  por la mano experimentada -y paciente- del enólogo Huber Weber. Un producto hecho    “a la antigua usanza”, con enología clásica y prolongada crianza en enormes y añosos toneles de roble de Nancy (Francia). Un vino absolutamente diferente a todos los otros que se mencionan en este texto; sosegado, de gran finura y sorprendente longevidad. Ostenta ya una década de vida, que se evidencia a la vista por su menisco de tonalidad caoba. Al llevar la copa a la nariz aparecen evocaciones de frutas pasas -higos, ciruelas- y secas –nueces-, hongos y hojas secas. En la boca es “puro terciopelo”, pleno de tonos maduros y amaderados, con acidez perfectamente calibrada, taninos bruñidos –por la estiba en botella- y permanencia muy prolongada. Una joyita de la vitivinicultura nacional, en un precio -a mi entender- casi irrisorio.

 

Y en el caso de ustedes, ¿cuál es su Malbec favorito?

 

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(*) Sommelier y docente – robertocolmenarejo@hotmail.com

 

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