Cinco razones para maridar tus comidas con cerveza y no solo con vino

Por Yeny Ortega Benavides (*)

Comida y birra, dos placeres que pocas veces nos animamos a experimentar. Históricamente el maridaje ha sido privilegio del vino, pero acompañar la comida con cerveza puede ser una experiencia más que placentera, un verdadero viaje de ida.

Y no me refiero solamente a platos como pizza, picadas, hamburguesas o lomitos, sino a comidas más elaboradas que no siempre consideramos dignas de esta bebida.

Si elegimos bien entre el amplio abanico de opciones, acompañar la comida con cerveza puede tener, además, múltiples ventajas:

1. Crea contraste y equilibrio. Así como la cerveza puede realzar sabores, también puede crear interesantes contrastes. Por ejemplo, una cerveza IPA amarga puede cortar la grasa de un plato frito, o una stout dulce puede equilibrar el picante de una salsa.

2. Acompaña la experiencia social. La cerveza es una bebida social por excelencia. Compartir una buena cerveza con una buena comida puede ser una excelente manera de disfrutar de una comida con amigos o familiares.

3. Limpia el paladar. La cerveza puede ayudar a limpiar el paladar entre bocados, permitiendo que los sabores de la comida sean percibidos de manera más clara.

4. Ayuda a la digestión. Así como lo lees. Recientemente se ha comprobado que la cerveza, especialmente la que contiene fermentos vivos, puede ayudar a la digestión y reducir la sensación de pesadez después de comer.

5. Tiene menor graduación alcohólica. Las cervezas suelen tener un promedio de graduación alcohólica de 5% y el vino de entre 12 y 17%. Claro que para sacar ventaja de esto, debes ser tan moderado con la cerveza como con el vino.

Variedad de opciones

Existe una gran variedad de cervezas, cada una con su propio estilo y sabor. Dependiendo de su color, sabor y aroma, la división más general se da en rubia, roja y negra.

Dependiendo de su color, sabor y aroma, la cerveza puede ser rubia, roja y negra.

Rubia. Su color puede ir desde un dorado claro hasta un rubio oscuro con tonos ámbar. Su sabor es generalmente suave y refrescante, con notas de malta, grano y lúpulo. En cuanto al aroma, es  ligera y fresca, con notas de hierbas, florales y frutas cítricas.

La graduación alcohólica de la cerveza rubia suele ser moderada (entre 4,5% y 6% de alcohol por volumen), al igual que su cuerpo, lo que la torna fácil de beber. Además, su amargor también es suave, lo que la hace accesible a un amplio rango de paladares.

Se puede clasificar en diferentes estilos como la Pilsner, la Lager y la Pale Ale, entre otros.

La cerveza rubia marida muy bien con mariscos.

Maridaje ideal. Este tipo de cerveza acompaña muy bien las comidas bajas en grasa, sin importar su nivel de condimento. Resultan un gran maridaje para platos tanto altos en condimentos (como como carpaccio, mariscos o ceviche, pastas con salsas suaves, sopas o ensaladas) como altos en condimentos (como pad chai, tacos mexicanos, shawarma y rollitos chinos). No olvidar a la hora de acompañar quesos como el brie, camembert, emmental o gruyere.

Roja. El color de la cerveza roja varía desde un ámbar claro hasta un rojo oscuro con tonos dorados y cobrizos.

Su sabor suele ser más intenso que el de la cerveza rubia, con notas de malta, caramelo, frutas secas y especias. El aroma de la cerveza roja es más complejo que el de la cerveza rubia, destacándose notas de malta, lúpulo, frutas secas y especias.

La graduación alcohólica suele ir de moderada a alta (entre 5% y 7% de alcohol por volumen). El cuerpo es más complejo que el de la cerveza rubia, con una textura más cremosa y una sensación de redondez en la boca. El amargor también es más intenso, con un equilibrio entre la dulzura de la malta y la amargura del lúpulo.

Se puede clasificar en diferentes estilos como Amber Ale, Red Ale, Irish Red Ale, American Amber Ale y Bock rojo.

La cerveza roja acompaña a la perfección carnes y embutidos.

Maridaje ideal. La cerveza roja es perfecta para acompañar comidas altas en grasa, pero bajas en condimentos. Super recomendable para carnes rojas, pizzas, embutidos, salchichas, algunas preparaciones con pollo y quesos como el holandés y tilsits.

Negra. El color de la cerveza negra varía desde un marrón oscuro hasta un negro intenso con tonos rojizos o cobrizos.

Su sabor es generalmente intenso y complejo con notas de chocolate, café, nueces, frutas secas y especias. El aroma de la cerveza negra es intenso, con presencia de notas de malta tostada, café, chocolate y especias.

La graduación alcohólica suele ser de moderada a alta (entre 4% y 12% de alcohol por volumen). El cuerpo de la cerveza negra es generalmente el más complejo y cremoso de las 3 cervezas, con una textura suave y una sensación de llenura en la boca. Su amargor, en tanto, es más intenso, pero con un interesante equilibrio entre la dulzura de la malta y la amargura del lúpulo.

La cerveza negra se puede clasificar en diferentes estilos como Stout, Porter, Imperial Stout, Oatmeal Stout y Dry Stout.

La cerveza negra es ideal para acompañar comidas altas en grasa.

Maridaje ideal. La cerveza negra es ideal para acompañar comidas altas en grasa y altas en condimento. Se recomienda como maridaje para carnes ahumadas, cordero, postres, fish and ships, comidas con presencia de salsas fuertes como la BBQ, y quesos aromáticos como el azul, pecorino o parmesano.

Opciones de verano con La Gurmet

En sus ediciones de verano, La Gurmet (la caja de Circuito Gastronómico que incluye una cuidada selección de delicatessen) trae entre sus productos latitas de cerveza Andes en sus versiones Rubia y Oro.

La Rubia llega con una nueva receta. Se trata de una cerveza Lager de pura malta con 5,1% de graduación alcohólica, amable al paladar, refrescante, fácil de tomar y sobre todo, riquísima.

La Oro, en tanto, es cerveza más liviana y refrescante de la familia Andes Origen. Viene de la escuela cervecera americana y es de estilo Lager. Tiene una graduación alcohólica de 4,6%, dorada y cristalina. Al probarla, sentirás un gustito suave con notas de malta Pilsen y maíz. Es muy fácil de tomar gracias a que está hecha con lúpulo nugget que le aporta notas aromáticas y un ligero amargor. Ideal para tomar menos y mejor.

Ahora ya cuentas con información de esta bebida, y maridajes osados para animarte a acompañarla.

Recordá siempre que el maridaje es subjetivo, así que no dudes en experimentar y encontrar tus combinaciones favoritas. ¡Salud!

(*) Periodista gastronómica.

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